“Huapalcalco” es una deformación castellana de “Huapalcalli”, que significa “casa de madera”. Pero Huapalcalco es mucho más que el lugar en el que cuentan, Ce-Ácatl-Topiltzin-Quetzalcóatl tuvo morada. Milenios atrás dio cobijo a hombres y mujeres que, presumiblemente, podrían ser antepasados de muchas personas en América y el resto del mundo.
Texto en su raíz etimológica es tejido. Desde la hermenéutica es un tejido de sentidos, referencias y significados que no se reducen a la codificación alfabética, sino que hay textos hablados, digitales, sonoros, actuados, etc. Por otro lado, el fin central de toda educación -escolarizada o no-, es hacer que las personas comprendan textos para poder vivir.
Agobiantes son los problemas de nuestro mundo. Cada vez las conductas humanas están más orientadas a satisfacer el mal hábito del consumo y al logro del placer inmediato, que al fortalecimiento de los valores comunitarios. La degradación ambiental está en una fase crítica y todos los días perdemos paisajes irremplazables. Miles de personas mueren cada día por falta de alimentos, mientras otros desperdician toneladas de comida. En fin ¡Somos una generación acostumbrada a la catástrofe!
También Huapalcalco es la sede de un singular fenómeno natural, al estar su paisaje delimitado por los pedregosos acantilados de los cerros denominados “La Mesa” y “Huiztli”. Cada solsticio de invierno, que tiene lugar en uno de los últimos días de diciembre, es posible ver durante el crepúsculo la luz solar ingresar precisamente a través de la cueva existente en el acantilado de la cueva del Huiztli, llamada “Sala de armas” o cueva del solsticio.
"Caminar en el cerro", es una frase que me resulta poderosa y me llega a la médula del alma. Pues remite a lo arquetípico y lo simbólico. Estas moles de tierra y piedras son sumamente importantes para la biografía del mexicano. El del Cubilete, que cita una de las canciones más famosas de José Alfredo Jiménez; el de las Cruces, donde se dio fin a la intervención francesa en el siglo XIX; el de la Estrella donde se lleva a cabo una de las más visitadas representaciones de la pasión de Cristo; son algunos ejemplos de cerros que todo mexicano conoce. Son referencia para tejer la vida filosófica, política y religiosa.
México, es un país que tiene tatuada en su historia la palabra RESISTENCIA. Desde la Conquista hasta la Revolución, la nación ha sufrido cambios violentos y progresivos que han modificado su territorio, sus paisajes, su lenguaje y su cotidianidad, sin embargo, el pueblo mexicano se ha caracterizado por mantenerse firme ante las adversidades y resistir estos padecimientos para defender su patrimonio.